Decenio afrodescendiente en Venezuela

ESTHER PINEDA-SIBCI

El 23 de diciembre del año 2013 mediante la resolución 68/237 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Asamblea General decretó el Decenio de los Afrodescendientes. Este decenio se inauguró formalmente el 1 de enero del año 2015 y se mantendrá hasta el 31 de diciembre del 2024.

 

El lema de este decenio ha sido definido como “Afrodescendientes: reconocimiento, justicia y desarrollo”, el cual tiene como objetivo: Reconocer que los afrodescendientes (descendientes de africanos que viven principalmente en las Américas pero también en otras partes del mundo) representan un grupo específico cuyos derechos humanos deben promoverse y protegerse; pero además para hacer un mayor hincapié en la significativa contribución realizada por los afrodescendientes a nuestras sociedades y proponer medidas concretas con el fin de promover su plena inclusión y luchar contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia.

 

En el caso específico de Venezuela aún existen dificultades para afrontar el fenómeno de la discriminación racial, así como, implementar acciones orientadas a mejorar la situación social de la población afrodescendiente. Este hecho puede explicarse por varios motivos, en primer lugar es necesario reconocer la existencia de prejuicios con respecto a esta población, lo cual va a engendrar consideraciones de menosprecio y desatención de su situación social al considerarse que la misma es producto de sus limitadas capacidades éticas, intelectuales, productivas y organizativas al haber sido considerados por la religión, la historia y la biología como un grupo inferior.

 

Otro de los hechos que dificulta la comprensión y acción ante este fenómeno será el desconocimiento de la categoría afrodescendiente como concepto político y jurídico orientado a la articulación, reconocimiento y dignificación de una población históricamente descalificada.

 

Aunado a ello, también debemos considerar las concepciones endorracistas que conviven junto a prácticas y discursos racistas en nuestro país como uno de los aspectos que limitan las posibilidades de acción en este ámbito. Nuestra sociedad pese a la diversidad étnica y pluricultural que la constituye continúa considerándose heredera de lo europeo, naturalizándose el rechazo individual y colectivo de la herencia étnica indígena y africana con el objetivo de obtener mayor aceptación social. Este hecho es posible evidenciarse en los datos obtenidos del censo de población realizado por el INE en el año 2011, donde solo un 0,7% se reconoció afrodescendiente, 2,9% negro, 43,6% blanco, 51,6% moreno y 2,7% indígena.

 

Finalmente, otro de los aspectos que impide la superación del racismo y el endorracismo en Venezuela será la discriminación estructural, en la cual las necesidades e intereses de grupos específicos históricamente considerados periféricos han sido desatendidos, postergados, desprovistos de importancia e inclusive invisibilizadas por las instituciones del Estado.

 

En este contexto ¿Cómo se vivirá el decenio afrodescendiente en Venezuela? Además de las propuestas de los movimientos afrodescendientes ¿Qué iniciativas, diagnósticos, investigaciones, y acciones concretas se vienen preparando? ¿Será este decenio realmente un impulso para el desarrollo de políticas públicas con perspectiva de etnicidad, programas de formación, sensibilización en pro de la erradicación del racismo y el endorracismo? ¿O por el contrario una vez más se diluirá en manifestaciones y representaciones folklóricas y estereotípicas de la Afrovenezolanidad?

 

Esther Pineda G 

Publicado en Contrapunto, Caracas, Enero 2015.