Las mujeres en los medios de comunicación

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Una de las expresiones más significativas de la modernidad en nuestras sociedades ha sido el desarrollo tecnológico, la operacionalización de la tecnología y su difusión. Esto podemos evidenciarlo en la penetración de los medios de comunicación y difusión masiva en el entramado social, entre los cuales la televisión se erigió como el medio de difusión por excelencia; su participación en lo político, económico y cultural, pero fundamentalmente su influencia en la modificación o mantenimiento de las relaciones sociales.

 

Los medios de comunicación intentarían colectivizar intereses sociales mediante una amplia variedad en la oferta televisiva, la cual gozaría de aceptación por sus representaciones y discursos triviales, divertidos, aparentemente inofensivos, en los cuales se incluyó solapadamente contenidos simbólicos de carácter directivo y orientador. Principalmente directivos del papel de los géneros en nuestra sociedad, ligado a la ideología patriarcal, la cual se legitimó mediante la promoción y naturalización de la diferencia entre los géneros, el oscurecimiento y ocultamiento de la igualdad, así como, la denigración y exclusión de la mujer de los espacios públicos y productivos.

 

Este hecho se haría manifiesto en la representación (lo que nos muestran) y el discurso, (lo que nos dicen) los medios de difusión, en los cuales las mujeres serán descalificadas, estereotipadas, tipificadas, reducidas al papel de madre-esposa, desprovistas de sus capacidades creativas y creadoras en pro del mantenimiento del poder y autoridad del hombre-padre-marido.

 

Hay quienes afirman que estas son expresiones del pasado, que en la actualidad las mujeres tienen una presencia notoria en los medios de comunicación al igual que los hombres, sin embargo, algunas investigaciones ha demostrado lo contrario. ONU Mujeres recientemente ha publicado algunas de estas cifras con el objetivo de visibilizar la problemática, pero sobre todo contribuir con este llamado de atención a la implementación de acciones que permitan superar las brechas de género aún existentes.

 

De acuerdo a una investigación desarrollada por ONU Mujeres en la que participaron más de 100 países se encontró que sólo un 27% de los cargos de alta dirección en los medios de comunicación están ocupados por mujeres; sólo un 21% de las mujeres son directoras de cine, y aún persisten las dificultades para que las mujeres puedan desempeñar papeles protagónicos en las películas, alcanzando apenas un 23%.

 

Si bien las mujeres aparecen con frecuencia en las producciones televisivas y cinematográficas también es cierto que en ellas hablan menos que los hombres, pues ellas obtienen sólo el 31% de los papeles con diálogos. Afirma ONU Mujeres que en todos los tipos de medios de comunicación analizados, las mujeres tienen el doble de probabilidades que los hombres de aparecer sexualizadas, vestir de manera sexy y parcial o totalmente desnudas.

 

Pero este hecho no sólo se hará manifiesto en el ámbito del entretenimiento pues sólo 1 de cada 4 noticias son sobre mujeres, y al menos un 46% de las noticias en prensa, radio y televisión refuerzan estereotipos de género. Este estudio además refleja que si bien algunos medios de comunicación destacan la igualdad de género en las noticias y la producción de sus contenidos, estos sólo representan el 6% a nivel mundial.

 

Estos hechos en su conjunto ponen de manifiesto que la democratización de los medios de comunicación es aún una ficción pues la producción y dirección mediática se mantiene en manos masculinas; se mantienen discursos y representaciones anacrónicas, se continúa socializando una imagen de la mujer anclada en el pasado y se justifica la desigualdad apelando a la tradición.

 

Esther Pineda G 

Publicado en La Red 21, Montevideo, Mayo 2015.