Periodismo sin sexismo

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El sexismo se constituye como un innegable hecho social en el cual se genera una relación desigual entre los sexos, generalmente orientada a invisibilizar y desfavorecer a las mujeres en el ámbito político, económico, religioso, bélico, jurídico, ideológico, educativo, entre otros. El sexismo se caracteriza por atribuir características y propiedades subordinadas y peyorativas a la mujer, legitimada por agentes socializadores como la escuela, la familia, y los medios de comunicación, información y difusión masiva.

 

Desde esta perspectiva el ejercicio del periodismo no estará exento de ello, de acuerdo al estudio “¿Quién figura en las noticias?” realizado en 2010 por el Proyecto de Monitoreo Global de Medios en el ejercicio periodístico pocas veces se critica o cuestionan las desigualdades de género;  existe mayor presencia de hombres que de mujeres ya sea como sujetos de la noticia o como periodistas; las mujeres han alcanzado casi una paridad como aportadoras de opinión popular en las noticias pero siguen siendo minoría cuando se trata de entrevistar expertos; y pese a que las notas reporteadas por mujeres se ha incrementado en casi todos los temas, los hombres reportean el 67% de notas sobre política/gobierno, 65% de notas sobre crimen/violencia y 60% de notas sobre economía.

 

Así mismo, una investigación desarrollada durante el 2014 por ONU Mujeres en la que participaron más de 100 países se encontró que sólo 1 de cada 4 noticias son sobre mujeres, y al menos un 46% de las noticias en prensa, radio y televisión refuerzan estereotipos de género. Este estudio además refleja que si bien algunos medios de comunicación destacan la igualdad de género en las noticias y la producción de sus contenidos, estos sólo representan el 6% a nivel mundial.

 

Se hace entonces imprescindible incorporar la perspectiva de género en el ejercicio del periodismo, lo cual no implica hacer un periodismo feminista ni militante, favorecer informativamente a las mujeres o crear una sección específica para tratar información sobre o para las mujeres; la transversalización de la perspectiva de género supone tratar todos los temas de las secciones informativas con equidad, preguntarse constantemente cuándo y cómo aparecen las mujeres y los hombres en las noticias, así como, evitar reproducir estereotipos o invisibilizar las iniciativas, logros y procesos de participación de las mujeres.

 

No obstante, son muchas las iniciativas que pueden desarrollarse para transformar esta realidad y deconstruir progresivamente las desigualdades de género que aún persisten en el ejercicio periodístico, sin embargo, a grosso modo me permito recomendar como acciones cotidianas para hacer un periodismo sin sexismo: ampliar los discursos y representaciones de las mujeres, recordar que hay mujeres juezas, ingenieras, transportistas, astronautas, agricultoras o ministras; visibilizar los logros de las mujeres y hombres en espacios no tradicionales. Durante la realización de entrevistas evitar preguntar a las mujeres qué sienten y a los hombres qué piensa, es decir, preguntar a las mujeres lo mismo que se le preguntaría a un hombre; y finalmente verificar que las secciones de deportes, economía, política, incorporen las voces de las mujeres no sólo aquellas referentes a la salud, la familia, la belleza o la farándula.

 

Esther Pineda G 

Publicado en Contrapunto, Caracas, Julio 2015