Femigerontocracia: oportunismo y complicidad patriarcal

“El opresor no sería tan fuerte
si no tuviese cómplices
entre los propios oprimidos”
(Simone De Beauvoir)

 

La femigerontocracia hace referencia al grupo de feministas con edades comprendidas entre los 60 y 80 años, en su mayoría blancas, pertenecientes a las clases medias y altas, cuya experiencia profesional ha transcurrido entre la academia, la ocupación de cargos políticos, gerenciales y ministeriales, así como, el lobbismo para la obtención de contratos y financiamientos con organismos internacionales y embajadas. Estas feministas se caracterizan por mantener una narrativa melancólica, añorando sus otroras glorias y su pasada influencia en la opinión pública y mediática, la cual han perdido ante su imposibilidad de convocar y dar respuesta a los múltiples intereses y necesidades dentro de la diversidad del feminismo, entre estas las mujeres obreras, indígenas, afrodescendientes, lesbianas, campesinas, estudiantes, entre otras; pues, su trabajo se caracteriza por el abordaje clasista, racista, lesbo-trans-fóbico, anacrónico y desactualizado de las problemáticas, desigualdades, discriminaciones y violencias que afectan a las mujeres en la sociedad actual. Ante ello, se muestran reticentes a actualizar sus campos de trabajo e investigación, desestiman, critican y atacan a las feministas jóvenes que no se sienten identificadas con ellas o no las reconocen como referentes o influencia; al mismo tiempo que, defienden y justifican a violadores, maltratadores y femicidas, coquetean o articulan con el poder constituido y establecen alianzas con los sectores más conservadores y patriarcales para mantener su vigencia, presencia y beneficios. (más…)

Alcances y contradicciones del feminismo mediático

¿Qué mujer alrededor del mundo no ha sido acosada por un desconocido en el transporte público, por un compañero de clases, por un familiar político, por un profesor, por un jefe? ¿Cuantas veces no hemos tenido que esquivar situaciones indeseadas, prácticas que superan el coqueteo, la seducción y la insinuación para despertar nuestras alertas e incluso considerar estar en riesgo de una inminente violación? ¿Cuantas veces no hemos tenido que callar estas distintas formas de abuso y acoso por miedo de que no nos creyeran, de ser culpadas, de que se diga que nos lo buscamos, de ser reprobadas y expulsadas, de ser despedidas de nuestros trabajos?

 

Muchas mujeres hemos experimentado esta situación, el malestar de un contacto o proposición indeseada, el miedo a la violencia o la imposición en el contexto de una relación de poder, el temor de ver afectado lo que hemos logrado; la mayoría lo hemos vivenciado, pero pocas hemos hablado de ello, incluso entre nosotras mismas. El acoso y la violencia sexual se nutren del silencio, pues así funciona el patriarcado y la cultura de la violación, hace creer a todos e incluso a la propia víctima que es una situación que ella ha procurado, lo cual por el temor a la acusación, el rechazo y el descrédito la obliga a callar; silencio que a los abusadores les permite reproducir y perpetuar sus dinámicas y prácticas de abuso y violencia sexual. (más…)

Piropos venezolanos: ¿Humor, acoso sexual o misoginia?

Venezuela es una sociedad donde la desigualdad, la discriminación y la violencia es continua y sistemáticamente naturalizada, pero además de ello, trivializada. Cualquier forma de discriminación, agresión o violencia es atribuida a un “juego”, un “chiste”, un “chalequeo”, parte de la idiosincrasia venezolana porque “el venezolano es así”, jocoso, ameno, alegre. No obstante, la realidad es que esta supuesta y auto-atribuida “alegría” no es más que un imaginario discursivo que persigue encubrir, pero sobre todo, perpetuar, la violencia y la discriminación en una sociedad desigual –que además disfruta serlo-. (más…)