¿Alguien quiere pensar en los fetos?

Jill Radford y Diana Russell en el libro Femicidio: La política del asesinato de las mujeres, afirmaron durante la década de los 90 que, las muertes de mujeres por abortos mal practicados como resultado de actitudes misóginas y de prácticas sociales que niegan a las mujeres el derecho a controlar su fertilidad (mediante la criminalización de los anticonceptivos y de la interrupción voluntaria del embarazo), pueden ser consideradas una forma de femicidio.

 

Durante décadas los movimientos feministas han denunciado esta situación, han visibilizado los altos índices de muertes de mujeres por este motivo, han alertado sobre el clasismo que subyace en estas leyes que criminalizan la interrupción del embarazo, han denunciado los procesos de encarcelamiento de las mujeres que se someten a abortos clandestinos, la revictimización de las mujeres víctimas de violaciones o cuyos embarazos representan un riesgo para su vida, se han movilizado masivamente, han demandado a las instancias de competencia su pronunciamiento y actuación, al mismo tiempo que han intentado colocar la discusión en los diferentes espacios en los que participan; sin embargo, el debate sobre esta problemática se ha reavivado y politizado recientemente en la sociedad Argentina a partir de las declaraciones del Presidente Mauricio Macri, a propósito de la inauguración del período de sesiones ordinarias del Congreso para el periodo 2018. (más…)

Misoginia de Estado: brutalidad policial y políticas represivas de seguridad

Uno de los núcleos centrales de los estudios de género y de los movimientos feministas ha sido durante años la violencia contra la mujer; entre estas la violencia verbal, psicológica, sexual y física ejercida por los hombres contra las mujeres, así como, su expresión extrema en el femicidio. A ello se suma la denuncia de la violencia ejercida por las instituciones de justicia y la revictimización de las mujeres que acuden a ellas para denunciar las múltiples, repetidas y sistemáticas formas de victimización a las que han sido sometidas. No obstante, un tema que ha sido desatendido por los estudios de género y el movimiento feminista ha sido aquella violencia contra la mujer ejercida por el Estado, un Estado patriarcal, androcéntrico y en algunos casos misógino, cuya violencia se ejerce principalmente a través de la vulneración de los derechos humanos por parte de los cuerpos de seguridad y la brutalidad policial. (más…)

Perspectiva de género ¿justicia social o distopía?

Las desigualdades y consecuentes formas de discriminación por razones de género han sido presentadas como un estado innato del orden social, inamovible e incuestionable, al considerarse que responden a condiciones otorgadas por la naturaleza. Como bien afirmaría Pierre Bourdieu en su obra La dominación masculina: “la diferencia entre los sexos masculino y femenino, la diferencia de sus órganos sexuales, opera como medio de justificación indiscutible de las diferencias socialmente construidas entre los sexos”.

 

En las últimas décadas, la reflexión sobre este asunto ha cobrado cada día más importancia, la cual por una parte puede explicarse como una consecuencia directa del mantenimiento, incremento y profundización de prácticas desiguales, excluyentes, discriminatorias y violentas contra la mujer y la población Lgbti; pero que también pueden asociarse al auge de las reflexiones, movimientos y acciones con fines vindicativos en cuanto a la igualdad y dignificación de la mujer y la población Lgbti, entre estas, la perspectiva de género. (más…)