Linchamientos en Venezuela: Entre la propaganda, la desinformación y la desidia

“Nunca distinguieron
a un inocente del que no lo es.
Por otra parte habían aprobado,
desde el principio, la pena de muerte”.
(Rosario Castellanos)

 

Durante 2017 los linchamientos (homicidios colectivos) en Venezuela se convirtieron en noticia mundial cuando, en el contexto de las protestas antigubernamentales iniciadas en el mes de abril, fue brutalmente apuñalado, golpeado, rociado con gasolina y prendido en candela por una multitud el joven de 22 años Orlando José Figuera, de quien se aseguraba había sido linchado por ser o parecer “chavista”. Ante ello el sector opositor -desde una perspectiva abiertamente clasista y racista- optó por desestimar, ignorar, invisibilizar  e inclusos justificar la ocurrencia de este crimen; mientras que, desde el sector oficialista se presentó el linchamiento como un hecho inédito, al mismo tiempo que se construyó, exacerbó y sobredimensionó en el imaginario colectivo la figura de los “quema gente” y “quema chavistas”. (más…)

Crímenes de odio: El retorno a la barbarie

“El odio, que podría destruir tanto,

no dejaba de destruir al hombre que odiaba,

y eso era una ley inmutable”

(James Baldwin)

 

Durante el mes de junio en una rueda de prensa, el Defensor del Pueblo Tarek William Saab se refirió sobre la comisión de crímenes de odio en Venezuela: “alertamos sobre un nuevo fenómeno con ribetes criminales que debemos condenar de manera unánime. Han fallecido tres personas asesinadas. No se pueden avalar los crímenes de odio, desde ningún bando político”. Pero estos crímenes de odio no son “un nuevo fenómeno” pues, como ha señalado María Mercedes Gómez (2006) en su ensayo Los usos jerárquicos y excluyentes de la violencia, un delito de odio es una conducta violenta motivada por prejuicios, y su producción y reproducción parecen propias de las sociedades humanas a lo largo de la historia. (más…)

¿Utopía, distopía o fructopía?

El futuro aún no existe, es impredecible, está por venir, contiene aquello que anhelamos pero también aquello que tememos; el futuro está cargado de esperanza pero también de desesperanza, el futuro puede mejorar, empeorar o degenerar nuestra condición actual, ya sea como sujetos individuales o como colectivos. Es en ese futuro como abstracción tempo-espacial donde se construye la utopía, como derivación del griego oútottía (no lugar) y eutottía (buen lugar), ese lugar que aún no existe pero que es deseado, como mundo idealizado al cual se aspira. (más…)