Femicida es el Estado

Hace dos años

Lucía fue drogada

Violada

Asesinada

Y por tres hombres

Abandonada.

 

Su cuerpo fue violentado

Usado y descartado

Tras ser consumido

Por el patriarcado.

 

Después de muerta

Volvió a ser violada

Por la sociedad

Y por los medios

Que la culpabilizaron.

 

Que tenia piercings

Que fumaba faso

Y que sexo andaba buscando,

Que esta tragedia

Se pudo haber evitado,

De no haberse ido con ellos

Eso no le habría pasado.

 

Que donde estaba la madre

Cuando ella se andaba drogando

Que clase de valores

A esa niña le enseñaron.

 

Pero nadie cuestionó

A los hombres que la violaron,

A nadie le escandalizó

Que tres hombres adultos

Por la escuela

La pasaran buscando.

Que le dieran drogas

O que muriera en sus manos.

 

Hace un año

De nuevo la violaron

Cuando a uno de sus victimarios

Acusado de encubrimiento

Por la justicia

Fue beneficiado.

Un magistrado

Al servicio del patriarcado

Le otorgó

Arresto domiciliario.

 

Pero este año

De nuevo la violaron.

Tres misóginos

Llamados jueces

Decidieron,

Que a Lucía

No la violaron

Que hablar de violencia

Desigualdad

Y femicidio

Resultaba forzado.

 

Que a ella le gustaba el sexo

Que era fuerte

Y que alguien que le compró facturas

No la pudo haber matado.

Que todo fue consentido

Por ella deseado,

Y que esos hombres

Solo querían pasar el rato.

 

Que no ha pasado nada

Que tampoco es para tanto

Que el problema no es la muerta

Sino las drogas que encontraron.

Ochos años y una multa

Y todo queda arreglado.

 

Que sigan matando mujeres

Es la respuesta del Estado

Que sus vidas no valen nada

Ni las andan cobrando.

(Esther Pineda G.)

 

Publicado en Liberoamérica – Revista Literaria, Barcelona, Noviembre 2018.